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No pretendo que este artículo sea una obra maestra, ni mucho menos que sea un material de lectura obligatorio en las escuelas. Sin embargo, en esas épocas en las que trabajar en sistemas estaba bien pago y era sí o sí remoto, hubo muchos profesionales que quisieron migrar sus carreras.
Entre el fin de la pandemia, la IA y la baja de inversiones generalizada en EE. UU., esta época dista (mucho) de ser la mejor para sumarse al área. Y es por eso que, desde estas líneas, quiero ver si puedo convencerte de sumarte al área o asustarte lo suficiente como para que no pierdas más tu tiempo.
Arranquemos.
1) Te tiene que gustar la matemática
No necesariamente al nivel de resolver integrales simples, pero sí para sumar variables y que tengan sentido, o mover gráficos en píxeles, tenés que sacar cuentas. Si las matemáticas no son para vos, muy probablemente sistemas tampoco lo sea.
Tenés que sentirte cómodo resolviendo ecuaciones, leyendo funciones, entendiendo conjuntos. Esta es la base de un programador competente. Los demás salieron de bootcamps. Y esos candidatos son rechazados antes de tocar el timbre.
2) Te tiene que gustar leer y escribir en inglés
No, no vas a programar computadoras en español. Sí, podés decirle a ChatGPT que lo haga. Te aseguro que no vas a entender lo que hizo. Aprendé inglés, ya mismo. Si ya sabés, agarrá un libro y profundizá. Si tenés un amigo yankee, hablale en inglés. Si tenés un amigo inglés… buena suerte. Hablan muy cerrado. Nunca se sabe suficiente inglés.
3) La data es reina
Te pueden cambiar la herramienta de backend, de frontend, de framework de JavaScript, de proveedor de internet, de disco duro, de dios. Pero, Benjamín, hay algo que no se puede cambiar. No se puede cambiar… de base de datos.
Si bien hay varios “sabores” de bases de datos relacionales (Oracle, SQL Server, MySQL, MariaDB), todos parten de lo mismo: de usar SQL para crear y manejar información. Esos conceptos deben quedarte siempre claros, tengas el rol que tengas. Me lo vas a agradecer en un futuro.
4) Trabajar en programación te va a sacar el gusto por programar
Imaginate que comés todos los días milanesas. Es tu plato favorito, siempre bien acompañado por una abundante torre de puré de papas. Tarde o temprano vas a querer unos fideos con salsa bolognesa o, mirá lo que te digo, pensarías incluso en cambiar por helado de crema del cielo (mi más sentido pésame).
Programar puede ser tu hobby favorito. Me encantaba; en mi adolescencia me comió horas de noche, en lugar de salir de joda. Sin embargo, ya trabajando de ello, ya no quiero programar más. Intento esquivarlo, ir al gimnasio, salir a tomar algo. Lo disfruto, sí, pero ya no como algo que anhelo hacer, sino como una obligación.
5) Hay que aprender a traducir sistemas-idiota
Y no, no estoy hablando de aquellos nerds que no saben comunicarse si no es exagerando expresiones para darse el gusto de hablar raro y sentirse así validados. No, esos no son humanos.
En ocasiones, y sobre todo en negocios, hay veces en las que el ser humano que tenemos adelante no tiene ganas de pensar o no considera que en vos deba gastar neuronas. Entonces, con mucha paciencia y algo de trabajo, vamos a tener que bajar al mínimo nivel posible nuestras expresiones para que las entienda y pueda accionar con ellas. Consejo: sirve mucho enumerar las consecuencias (“este reporte está roto y no da, el negocio no cierra”; “mañana renuncio si no resolvemos esto”; “poné la plata porque no voy a estar todo el finde comiendo pizza”).
Es una gran skill para todo ámbito de la vida.