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La semana pasada, atardecimos con la noticia que PwC, una de las cuatro empresas “Big Four” de contabilidad en el mundo, había echado a alrededor de 200 personas. Ese número, después, fue corregido en alrededor de 60, un número que, si bien puede sonar alto, es menor para la cantidad de personas que tiene la compañía en el país: el mismo PwC lo encasilla en ser menor a 1% de su planta en Argentina.
Hay veces donde proyectos se caen. Y a veces, para otros proyectos, se busca otro expertise, siendo muy caro o difícil acomodar a una persona que viene de otro rol. Entonces suceden esta clase de movimientos, que son pequeños para grandes organizaciones.
En este mismo orden de cosas, el Banco Santander está reduciendo masivamente sus sucursales en Argentina, siendo principalmente impactados los empleados de Santander Tecnología, y en otras partes del mundo. Desconozco si esto responde a los cambios de hábitos bancarios en la región, o a otras cuestiones relacionadas con tecnología.
Rumores de futuros despidos vienen repitiéndose en estos días en corporaciones de tamaños similares, aunque sin concretarse finalmente. En algunas empresas se menciona que aprender IA es necesario para lograr un ascenso, aunque personas metidas en IA dijeron abiertamente que la herramienta es, en la gran mayoría de los casos, una excusa para echar gente.
Algo de la sobrecontratación de la época de la pandemia todavía persiste, donde ciertas demandas fueron sobredimensionadas (programación, mayoritariamente, aunque consultoría también tiene algo de ello). Esto, sumando el estado actual de la IA como un “aumentador de capacidad”, sumado a la caída de demanda de algunos servicios a demanda, hacen de esto épocas turbulentas para la seguridad laboral.
No es opcional usar IA, tenemos que acostumbrarnos a ello. Todavía faltan varios años para que reemplace la tarea de un profesional competente, pero es cierto que, desde mi posición, tardo el mismo tiempo en escribir un prompt a un chatbot que decirle a un junior que me genere código, siendo el chatbot mucho menos propenso a errores.
Hay que especializarse en un área. Siempre fue la mejor forma de protegernos de los vaivenes de la industria.