No aprendas programación!

Si, así lo digo, de manera categórica. No aprendas a programar de ninguna manera.

Paso a explicarme.

El dinero no es todo (pero cómo ayuda)

La gran mayoría de la gente que me dice que quiere aprender algo de lo que hago, es por lo que escuchan en los medios, acerca de cuánto dinero creen que hacen las personas en programación. Rara vez me dicen que están motivados por otra cosa, por ejemplo, porque les gusta.

Lo entiendo y lo comparto. Muchas veces hicimos trabajos que no nos gustan con jefes muy imbéciles (abundan) para llegar a fin de mes. Ojalá, sin embargo, sea ese el mayor problema para una persona que quiere empezar a programar, si no que pensar en distintos algoritmos puede ser un impedimento mayor. Si no tenés idea a estas alturas la diferencia entre programación secuencial y programación orientada a objetos, quizás deberías pensar en otro rumbo. Estás en un blog de sistemas y te aviso que, si trabajar en sistemas es tu idea y no sabés la diferencia, venís muy atrasado.

Como conté en un post anterior, la mayoría de la gente fracasa en el aprendizaje de tecnologías de la información por la enorme frustración que genera la barrera idiomática/lógica de la profesión. Más aún si la razón era salvarse económicamente. Es como si yo quisiera vivir del fútbol. Sabemos que no va a pasar, escabio demasiado para que pueda ser así.

Programar no es para cualquiera, como jugar al futbol profesionalmente o ser artista y que te paguen por tu arte.

Bull y bear

Resumiendo, mal y pronto, “bull market” se le dice a un mercado al que le va bien, mientras que bear, es oso en inglés.

“Bear market” es un mercado que cae, que está en retroceso. Sistemas tuvo su auge con la pandemia, su bull market, que cambió brutalmente las reglas del juego. De hecho, muchos empleados de sistemas trabajan con menos intermediarios para su actividad.

Antes, una empresa A contrataba a una B para que le preste un servicio. A su vez, esta empresa B contrataba a una C para que busque a un empleado, a quien C le pagará, mientras que B se queda con un porcentaje. Se imaginarán cuánto dinero mal ganado se quedaban las empresas intermediarias, y ni hablar si esos empleados son de India o Argentina: si la empresa A está en Europa o en Estados Unidos, en el cambio la diferencia es enorme.

Ahora, es más común que haya sólo una empresa A, o a lo sumo una B, que contrate al empleado: ambos pierden menos dinero y pueden contratar más gente.

Esto no va a durar para siempre, pues cada vez más gente entra a sistemas y hay menos dinero en una economía mundial recesiva como la actual. Los salarios van a bajar en un mediano plazo. No digo que vaya a faltar laburo, pero el sueldo extraordinario de tu amigo que tiene un 0km mal declarado a la AFIP no va a durar para siempre (no es negocio un 0km tampoco).

¿Qué hago entonces?

Lo que quieras!

Pero planificalo.

El estado presente no asegura el futuro, y por eso el hijo de tu amigo le perdió 3 lucas verdes por jugarlas en crypto. Sin embargo, usualmente un plan, con sus alternativas de contingencia, suele funcionar. Si tu plan es aprender programación porque hay guita, es un plan flojo de papeles. Qué pasa si no es para vos es algo que también tenés que tener en cuenta.

Menos carpe diem y más planificación de esfuerzo y tiempo.

Martín Longo

Director de Ánimadata y Business Intelligence Engineer. Quemadísimo, escribo acá mis opiniones.